En primer lugar afirmamos la idea de que los hijos de Dios ya somos santos. En segundo lugar, nos desafiamos a seguir el camino de la santidad y profundizar en Sus cosas, apartándonos del pecado y acercándonos más y más a Dios.

A través de estas lecciones aprendemos de la provisión de Dios, la decisión de seguir sus normas morales, los beneficios de la santidad y los efectos sobre los demás.

Santidad, el camino a seguir

La santidad: una decisión

La santidad me hace brillar


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